Las eleccionnes tensaban el ambiente, principalmente a Esteban Trueba porque tenia mucho en juego, él había arriesgado todo lo que tenia en su aventura política.
Porque, los campesinos querían votar a los socialistas, pero tenían miedo de que su patrón los descubriera y los mande a la calle. *-Si el patrón descubre que vamos a votar por los socialistas, nos jodimos -dijeron. -¡No puede saberlo! El voto es secreto -alegó el falso cura. -Eso cree usted, hijo -respondió Pedro Segundo, su padre-. Dicen que es secreto, pero después siempre saben por quién votamos. Además, si ganan los de su partido, nos van a echar a la calle, no tendremos trabajo. Yo he vivido siempre aquí. ¿Qué haría? -¡No pueden echarlos a todos, porque el patrón pierde más que ustedes si se van! -arguyó Pedro Tercero. -No importa por quién votemos, siempre ganan ellos. -Cambian los votos -dijo Blanca, que asistía a la reunión sentada entre los campesinos. -Esta vez no podrán -dijo Pedro Tercero-. Mandaremos gente del partido para controlar las mesas de votación y ver que sellen las urnas.
héroe perseguido por los patrones, pero en el fondo estaban convencidos de que hablaba tonterías. -Si el patrón descubre que vamos a votar por los socialistas, nos jodimos -dijeron. -¡No puede saberlo! El voto es secreto -alegó el falso cura. -Eso cree usted, hijo -respondió Pedro Segundo, su padre-. Dicen que es secreto, pero después siempre saben por quién votamos. Además, si ganan los de su partido, nos van a echar a la calle, no tendremos trabajo. Yo he vivido siempre aquí. ¿Qué haría? -¡No pueden echarlos a todos, porque el patrón pierde más que ustedes si se van! -arguyó Pedro Tercero. -No importa por quién votemos, siempre ganan ellos. -Cambian los votos -dijo Blanca, que asistía a la reunión sentada entre los campesinos. -Esta vez no podrán -dijo Pedro Tercero-. Mandaremos gente del partido para controlar las mesas de votación y ver que sellen las urnas. Pero los campesinos desconfiaban. La experiencia les había enseñado que el zorro siempre acaba por comerse a las gallinas, a pesar de las baladas subversivas que andaban de boca en boca cantando lo contrario. Por eso, cuando pasó el tren del nuevo candidato del Partido Socialista, un doctor miope y carismático que movía a las muchedumbres con su discurso inflamado, ellos lo observaron desde la estación, vigilados por los patrones que montaron un cerco a su alrededor, armados con escopetas de caza y garrotes. Escucharon respetuosamente las palabras del candidato, pero no se atrevieron a hacerle ni un gesto de saludo, excepto unos pocos braceros que acudieron en pandilla, provistos de palos y picotas, y lo vitorearon hasta desgañitarse, porque ellos no tenían nada que perder, eran nómadas del campo, vagaban por la región sin trabajo fijo, sin familia, sin amo y sin miedo.
Poco después de la muerte y el memorable entierro de Pedro García, el viejo, Blanca comenzó a perder sus colores de manzana y a sufrir fatigas naturales que no eran producidas por dejar de respirar y vómitos matinales que no eran provocados por salmuera caliente. Pensó que la causa estaba en el exceso de comida, era la época de los duraznos dorados, los damascos, el maíz tierno preparado en cazuelas de barro y perfumado con albahaca, era el tiempo de hacer las mermeladas y las conservas para el invierno. Pero el ayuno, la manzanilla, los purgantes y el reposo no la curaron. Perdió el entusiasmo por la escuela, la enfermería y hasta por sus Nacimientos de barro, se puso floja y somnolienta, podía pasar horas echada en la sombra mirando el cielo, sin interesarse por nada. La única actividad que mantuvo fueron sus escapadas nocturnas por la ventana cuando tenía cita con Pedro Tercero en el río.
Las elecciones tensaban el ambiente, más a Esteban Trueda , porque el habia arriesgado todo lo que tenia por la politica. Los campesinos que hiban a votar a los socialistas, estaban atemorizados porque si el patrón se enteraba podían perder el trabajo.
Las elecciones tensaban el ambiente, más a Esteban Trueda , porque el habia arriesgado todo lo que tenia por la politica. Los campesinos que hiban a votar a los socialistas, estaban atemorizados porque si el patrón se enteraba podían perder el trabajo.
Las elecciones trasaban el ambiente, aún mas a Esteban trueba tierra por haber arriesgado todo lo que tenía sólo por política. Los campesinos que estaban por votar al Partido socialista tenían mucho miedo de que su patrón se enterara por que iban a perder el trabajo.
En que consistió el cuento de las gallinas y el zorro?. Quién lo contó y cómo fue la reacción de quienes lo escucharon. Realice una interpretación propia. Busque ejemplos reales.
¿Quién era el tío Marcos? ¿A qué se dedicaba? ¿Porqué había adquirido popularidad? ¿Con quienes se relacionaba? Fundamente cada respuesta con fragmentos
Transcribe fragmentos que nos permita ubicar el tiempo en que acontece la historia. (Se puede realizar por capítulos). Concluye con una fecha estimativa. Fundamente
Las eleccionnes tensaban el ambiente, principalmente a Esteban Trueba porque tenia mucho en juego, él había arriesgado todo lo que tenia en su aventura política.
ResponderEliminarque había arriesgados?
EliminarPorque, los campesinos querían votar a los socialistas, pero tenían miedo de que su patrón los descubriera y los mande a la calle.
ResponderEliminar*-Si el patrón descubre que vamos a votar por los socialistas, nos jodimos -dijeron.
-¡No puede saberlo! El voto es secreto -alegó el falso cura.
-Eso cree usted, hijo -respondió Pedro Segundo, su padre-. Dicen que es secreto,
pero después siempre saben por quién votamos. Además, si ganan los de su partido,
nos van a echar a la calle, no tendremos trabajo. Yo he vivido siempre aquí. ¿Qué
haría?
-¡No pueden echarlos a todos, porque el patrón pierde más que ustedes si se van!
-arguyó Pedro Tercero.
-No importa por quién votemos, siempre ganan ellos.
-Cambian los votos -dijo Blanca, que asistía a la reunión sentada entre los
campesinos.
-Esta vez no podrán -dijo Pedro Tercero-. Mandaremos gente del partido para
controlar las mesas de votación y ver que sellen las urnas.
héroe perseguido por los patrones, pero en el fondo estaban convencidos de que
ResponderEliminarhablaba tonterías.
-Si el patrón descubre que vamos a votar por los socialistas, nos jodimos -dijeron.
-¡No puede saberlo! El voto es secreto -alegó el falso cura.
-Eso cree usted, hijo -respondió Pedro Segundo, su padre-. Dicen que es secreto,
pero después siempre saben por quién votamos. Además, si ganan los de su partido,
nos van a echar a la calle, no tendremos trabajo. Yo he vivido siempre aquí. ¿Qué
haría?
-¡No pueden echarlos a todos, porque el patrón pierde más que ustedes si se van!
-arguyó Pedro Tercero.
-No importa por quién votemos, siempre ganan ellos.
-Cambian los votos -dijo Blanca, que asistía a la reunión sentada entre los
campesinos.
-Esta vez no podrán -dijo Pedro Tercero-. Mandaremos gente del partido para
controlar las mesas de votación y ver que sellen las urnas.
Pero los campesinos desconfiaban. La experiencia les había enseñado que el zorro
siempre acaba por comerse a las gallinas, a pesar de las baladas subversivas que
andaban de boca en boca cantando lo contrario. Por eso, cuando pasó el tren del
nuevo candidato del Partido Socialista, un doctor miope y carismático que movía a las
muchedumbres con su discurso inflamado, ellos lo observaron desde la estación,
vigilados por los patrones que montaron un cerco a su alrededor, armados con
escopetas de caza y garrotes. Escucharon respetuosamente las palabras del candidato,
pero no se atrevieron a hacerle ni un gesto de saludo, excepto unos pocos braceros
que acudieron en pandilla, provistos de palos y picotas, y lo vitorearon hasta
desgañitarse, porque ellos no tenían nada que perder, eran nómadas del campo,
vagaban por la región sin trabajo fijo, sin familia, sin amo y sin miedo.
Poco después de la muerte y el memorable entierro de Pedro García, el viejo, Blanca
Eliminarcomenzó a perder sus colores de manzana y a sufrir fatigas naturales que no eran
producidas por dejar de respirar y vómitos matinales que no eran provocados por
salmuera caliente. Pensó que la causa estaba en el exceso de comida, era la época de
los duraznos dorados, los damascos, el maíz tierno preparado en cazuelas de barro y
perfumado con albahaca, era el tiempo de hacer las mermeladas y las conservas para
el invierno. Pero el ayuno, la manzanilla, los purgantes y el reposo no la curaron.
Perdió el entusiasmo por la escuela, la enfermería y hasta por sus Nacimientos de
barro, se puso floja y somnolienta, podía pasar horas echada en la sombra mirando el
cielo, sin interesarse por nada. La única actividad que mantuvo fueron sus escapadas
nocturnas por la ventana cuando tenía cita con Pedro Tercero en el río.
Las elecciones tensaban el ambiente, más a Esteban Trueda , porque el habia arriesgado todo lo que tenia por la politica. Los campesinos que hiban a votar a los socialistas, estaban atemorizados porque si el patrón se enteraba podían perder el trabajo.
ResponderEliminarBien. Ojo con los errores ortográficos
EliminarLas elecciones tensaban el ambiente, más a Esteban Trueda , porque el habia arriesgado todo lo que tenia por la politica. Los campesinos que hiban a votar a los socialistas, estaban atemorizados porque si el patrón se enteraba podían perder el trabajo.
ResponderEliminarLas elecciones trasaban el ambiente, aún mas a Esteban trueba tierra por haber arriesgado todo lo que tenía sólo por política. Los campesinos que estaban por votar al Partido socialista tenían mucho miedo de que su patrón se enterara por que iban a perder el trabajo.
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